Esa cosa llamada vocación



 "No sé si estudiar pedagogía o medicina, una me gusta y la otra me da más plata". Se me vino el mundo encima.

Aun recuerdo cuando en los últimos días de clases antes de terminar por fin la enseñanza media, discutíamos entre compañeros que sería de nuestro futuro; algunos hablaban de universidades privadas, otros de estatales y siempre había alguno que prefería un instituto profesional. Algunos se apoyaban en que eran de mayor prestigio y otros en que la malla los atraía más. El debate era lógico y aterrizado, también participé de él.

Pero del que nunca participé fue de ese que ponía en la palestra la vocación versus el dinero, pues no está en mi diccionario y no debería estar en el de nadie. Ya sé lo que me dirán: "Hay Daniel que eres grave", y es lo que siempre me dicen, pues parece que definitivamente soy de otro planeta o de alguna raza superior.

Cuando a un costado de todas esas conversaciones escuché "No sé si estudiar pedagogía o medicina, una me gusta y la otra me da más plata". Se me vino el mundo encima. Es que no logro concebir la idea de dejar de lado tu vocación, término que se define como el deseo de emprender una carrera, profesión o cualquier otra actividad cuando todavía no se han adquirido todas las aptitudes o conocimientos necesarios, por tener un poco más de dinero. Es Absurdo.

Los 20 y uno: El fenómeno Camiroaga

Antes de comenzar debo confesar que no sé por donde empezar, puesto que lo que aquí voy a relatar (ya bien sabido por todos), tiene su origen en un final. Pero de todas maneras, siento la obligación de hacerlo.

La televisión chilena tuvo su semana más difíciles en años, ni siquiera el revuelo mediático de los 33 se compara a todas las emociones que se mezclaron en estos siete días: tristeza, rabia, esperanza, miedo, alegría y alguna otra que aun no tiene una palabra inventada para ser descrita.

Encender la TV, en el canal que fuera, era estar viendo TVN; finalmente la campaña en Twitter que pedía #unsolomatinal dio resultado, todos los canales eran uno sólo, un sólo tema: los 21 desaparecidos, o los veinte y uno, como lo llamo yo.

¿Cuál es su gracia?

Era una mujer la que se hacía llamar El Gitano, lo hacía pésimo

"Yo soy Sandro"... acto seguido estallaron las carcajadas en el jurado y en quienes estábamos viendo la TV de reojo mientras twitteábamos el momento, ¿Qué era lo divertido? primero, era una mujer la que se hacía llamar El Gitano; segundo, lo hacía pésimo.

Los programas de talentos ya van en su segunda temporada, en estos dos períodos han logrado cautivar al público, de eso no caben dudas, pero ¿Qué es lo que realmente le gusta ver a la gente, el talento o gente como el ejemplo de arriba? ¿Realmente son talentos lo que aparecen en pantalla? ¿Es realmente Chile un país de talentos?

Para la RAE talento se define como la "capacidad para el desempeño o ejercicio de una ocupación",  pero para el filósofo Italiano José Ingenieros el talento es esa actividad que se practica "mejor que la mayoría de los que cultivan esas mismas aptitudes".